El Consejo Nacional Electoral (CNE), decidió mantener el proceso de cancelación del movimiento político Unidad Popular, lo que pone en riesgo su participación en las elecciones seccionales que se realizarán el próximo 29 de noviembre en el país.
La resolución fue tomada este 20 de mayo durante una sesión del pleno del organismo electoral, donde se negó el pedido presentado por el presidente de Unidad Popular, Geovanni Atarihuana. El dirigente solicitaba que se revisara y corrigiera la decisión con la que el CNE inició el trámite para eliminar al partido del Registro de Organizaciones Políticas.
La moción para rechazar el recurso contó con el respaldo de la presidenta del CNE, Diana Atamaint, así como de los consejeros Mónica Noriega y José Merino. Sin embargo, la consejera María Cristina Kronfle votó en contra y cuestionó la legalidad del procedimiento, argumentando que la resolución fue emitida fuera del tiempo establecido por la normativa electoral.
Desde Unidad Popular aseguran que el plazo legal para iniciar este tipo de procesos venció el pasado 3 de abril, es decir, 120 días antes de la convocatoria oficial a elecciones. Según la organización política, el CNE habría actuado varias semanas después de la fecha permitida por la ley.
Tras conocerse la decisión, el movimiento advirtió que acudirá al Tribunal Contencioso Electoral para intentar revertir la medida. Será ese organismo el encargado de emitir una resolución definitiva sobre la permanencia legal de Unidad Popular.
Mientras tanto, el futuro electoral del movimiento permanece en incertidumbre. De concretarse la cancelación, Unidad Popular no podría participar en los próximos comicios seccionales, donde los ecuatorianos elegirán alcaldes, prefectos y otras autoridades locales en todo el territorio nacional.