La audiencia para dictar sentencia en el caso Pruebas Covid-19 contra Abdalá Bucaram Ortiz y su hijo Jacobo Bucaram Pulley volvió a suspenderse este 7 de agosto de 2026.
La diligencia fue declarada fallida por la ausencia del abogado de uno de los procesados y de la perito encargada de la traducción al hebreo. El juez Gandhy Cervantes sancionó a ambos con multas y advirtió que en la próxima convocatoria podría ordenar su traslado forzoso.
Este nuevo diferimiento se suma a más de seis años de retrasos en un proceso marcado por permisos médicos, ausencias y fallas logísticas. La demora coloca al expediente en un escenario crítico: si no se dicta sentencia hasta agosto de 2027, el caso quedará prescrito y se extinguirá la acción penal contra los acusados.
El proceso, que investiga presuntas irregularidades en la importación y comercialización de pruebas rápidas para Covid-19, ha sido uno de los más prolongados y polémicos en la justicia ecuatoriana.