Sebastián Barreiro, hijo de la exvicepresidenta Verónica Abad, ofreció este domingo una rueda de prensa en Quito para referirse a la sentencia de primera instancia dictada el pasado 12 de febrero, que lo condenó a 5 años de prisión por el delito de oferta de tráfico de influencias, multa de aproximadamente USD 5.784 (12 salarios básicos unificados) y pérdida de derechos políticos por 10 años.
En su primera aparición pública tras la condena, Barreiro negó enfáticamente haber cometido delitos económicos: “No he tomado un solo dólar del Estado. No soy criminal”. Insistió en que no existe prueba de recepción de dinero público ni de actos ilícitos, y calificó el proceso como una “persecución política” motivada por “pensar diferente” y por tensiones familiares y políticas ligadas a su madre.
Principales declaraciones
- Apelación anunciada: Adelantó que presentará recurso de apelación tan pronto se notifique la sentencia escrita. Su abogado, Alberto Montenegro, cuestionó que el fallo carece de precisión sobre tiempo, modo y lugar de los supuestos hechos, violando el derecho a la defensa, y señaló debilidad en las pruebas de la Fiscalía.
- Contexto personal y disculpas: Pidió disculpas públicas a la ciudadanía por no haber hablado antes, confiando en que el sistema judicial era imparcial. Se refirió a sí mismo como ciudadano y padre, y recordó que pasó 47 días en prisión preventiva en la cárcel de La Roca (alta peligrosidad), sin condena ni antecedentes previos.
- Otras investigaciones: Reveló que desde 2024 enfrenta una investigación preliminar por lavado de activos (iniciada de forma anónima, según él, incluso por un policía que vio un TikTok), pero negó cualquier irregularidad. Actualmente cumple medidas sustitutivas (presentaciones periódicas) tras pagar caución de USD 20.000, sin grillete electrónico.
Contexto del caso Nene La Fiscalía investigó presunta oferta de tráfico de influencias en la Vicepresidencia durante la gestión de Verónica Abad. Se alega que Barreiro habría exigido parte del sueldo a un excoordinador a cambio de un puesto laboral. Tanto él como su defensa rechazan las acusaciones y las atribuyen a motivaciones políticas vinculadas a las tensiones entre Abad y el presidente Daniel Noboa.
Reacciones y viralización Las declaraciones de Barreiro se viralizaron rápidamente en redes con frases como “pensar distinto no es delito” y “no soy criminal”, generando apoyo entre sectores de la oposición y cuestionamientos al sistema judicial. El caso sigue en primera instancia, por lo que la apelación podría cambiar el panorama.