El Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia difundió este lunes un video en el que se muestran las minas magnéticas marinas colocadas en el casco del gasero Arrhenius, que había llegado al puerto de Ust-Luga procedente de Bélgica.
Las fuerzas rusas informaron que lograron frustrar el atentado y, tras las labores de desminado, la tripulación regresó a bordo, dejando la nave lista para continuar con la carga.
El Comité de Investigación de Rusia señaló que las minas eran de fabricación proveniente de un país miembro de la OTAN. Se ha abierto una causa penal por intento de cometer un atentado terrorista y por tráfico ilícito de artefactos explosivos, mientras las autoridades buscan identificar a todos los responsables.
Este incidente se suma a las tensiones en torno a la seguridad energética y el transporte marítimo en la región, donde los buques gaseros constituyen infraestructura crítica para la economía rusa y europea.