El ministro de Infraestructura y Transporte, Roberto Luque, acudió este miércoles 8 de julio a la Fiscalía General del Estado para ampliar su versión dentro del caso Apagón.
La investigación analiza la compra de 50 generadores eléctricos a la empresa estadounidense Progen. Según la Fiscalía, esta operación habría provocado un posible perjuicio económico de $104 millones al Estado.
Luque llegó hasta la sede de la Fiscalía en Quito luego de una solicitud realizada por Eduardo Suárez, funcionario de la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec), quien también es investigado dentro de esta causa.
Tras rendir su versión, el ministro aseguró que continuará asistiendo a cualquier llamado de las autoridades. Además, señaló que su intención es aportar con información que ayude a esclarecer los hechos.
Fiscalía deberá establecer responsabilidades dentro del proceso
A su salida de la diligencia, Luque indicó que la Fiscalía tiene la responsabilidad de determinar quiénes tendrían participación en las presuntas irregularidades investigadas.
El funcionario afirmó que durante el proceso se revisaron diferentes documentos relacionados con su gestión. Entre ellos mencionó registros bancarios, información tributaria, archivos oficiales y otros elementos.
Según Luque, estos análisis permitieron que no fuera considerado sospechoso al momento de la formulación de cargos. Sin embargo, aseguró que seguirá dispuesto a colaborar si las autoridades requieren nuevos datos.
Por otro lado, Jorge Luis Ortega, abogado de Eduardo Suárez, señaló que Luque manifestó no conocer a su defendido durante la declaración.
El jurista también explicó que el ministro decidió no responder algunas preguntas debido a que mantiene una condición dentro de la investigación que le permite guardar silencio.
La Fiscalía continúa con la etapa de instrucción fiscal del caso Apagón. Durante este periodo, la institución analizará los elementos recopilados y determinará si existen más personas o empresas que podrían ser vinculadas al proceso.