El movimiento Revolución Ciudadana expresó este martes su respaldo al gobierno y pueblo de Cuba, al tiempo que rechazó de manera categórica la decisión del presidente Daniel Noboa de declarar persona non grata al embajador cubano Basilio Gutiérrez y dar 48 horas a los 22 funcionarios de la misión diplomática para abandonar el territorio nacional.
En un comunicado oficial difundido en la tarde del 4 de marzo, la organización política calificó la medida como un claro alineamiento con la política exterior de Estados Unidos y la calificó de “bloqueo inhumano” contra el pueblo cubano. El texto señala que la postura del Ejecutivo “no responde a los intereses del país ni a los principios de soberanía y autodeterminación que históricamente han defendido los pueblos de América Latina”.
El movimiento correísta sostuvo que la expulsión busca ser celebrada en la reunión de presidentes de derecha convocada en Washington, y reiteró su solidaridad con Cuba bajo el lema “Cuba no está sola”. El comunicado enfatiza que “la decisión unilateral de Noboa agrava la crisis diplomática y atenta contra las relaciones históricas de hermandad y cooperación que Ecuador ha mantenido con la isla”.
Revolución Ciudadana anunció que elevará su rechazo a instancias nacionales e internacionales, incluyendo la Asamblea Nacional y organismos multilaterales de la región. La organización también llamó a la ciudadanía a mantenerse movilizada en defensa de la soberanía y contra lo que considera una “sumisión” a agendas extranjeras.
Reacciones en el entorno político
La postura del movimiento se suma a las críticas de varios sectores progresistas y de izquierda regional, que han cuestionado la medida como desproporcionada y motivada políticamente. Por su parte, fuentes cercanas al Gobierno han defendido la decisión argumentando que responde a hechos incompatibles con la seguridad nacional y la relación bilateral.
La Cancillería ecuatoriana no se ha pronunciado directamente sobre el comunicado de Revolución Ciudadana, pero mantiene que la declaratoria de persona non grata y el plazo de salida obedecen a razones de Estado y no a motivaciones ideológicas.
La crisis diplomática con Cuba continúa en desarrollo, con ambos países sin anunciar hasta el momento una ruptura total de relaciones, aunque la salida del personal diplomático cubano marca un punto de inflexión en los vínculos bilaterales.
