El personal de seguridad del aeropuerto de Guayaquil intensificó los controles en los accesos vehiculares y peatonales de la terminal aérea, horas después del atentado registrado en el área de arribos internacionales este jueves 18 de junio.
Los guardias reforzaron las inspecciones en los ingresos por la avenida de las Américas. Utilizaron espejos de revisión en vehículos y aplicaron detectores de metales para revisar bolsos y pertenencias de los pasajeros. En el ingreso al edificio principal también se mantuvieron controles similares.
El jefe de Relaciones Públicas de la concesionaria Tagsa, Mauro Freire, explicó que las operaciones aéreas continúan con normalidad, aunque reconoció que el ambiente se mantiene bajo tensión entre usuarios y trabajadores.
El ataque ocurrió alrededor de las 18:00 del miércoles 17 de junio. Según las primeras versiones, dos menores de edad armados dispararon contra un pasajero que llegaba al país. La víctima murió en el lugar y otra persona resultó herida.
El hecho provocó la activación inmediata de protocolos internacionales de seguridad establecidos por la OACI. Las autoridades cerraron el perímetro del aeropuerto, suspendieron temporalmente los accesos y salidas del edificio y acordonaron la zona del incidente. Además, la Policía Nacional y personal de seguridad privada realizaron un barrido completo de las instalaciones.
Durante la emergencia, los pasajeros permanecieron dentro de las aeronaves o en las salas de arribos. Ningún vuelo se canceló, aunque se registraron retrasos por las medidas de control.
La Policía localizó a los dos presuntos atacantes a unos 80 metros del lugar del hecho, en el área de parqueos cercana al edificio de Tagsa. En la escena se levantaron cuatro indicios balísticos calibre 9 mm y se revisaron cámaras de seguridad.
Las imágenes mostraron que los sospechosos intentaron pasar desapercibidos mientras esperaban a la víctima, utilizando un peluche y un arreglo floral como elementos de distracción.
Tras el atentado, el Comité de Operaciones de Emergencia del aeropuerto se instaló de forma inmediata y anunció nuevas reuniones para fortalecer los protocolos de seguridad. Entre las medidas previstas consta una revisión más estricta de objetos sospechosos en los accesos a la terminal.