En Villa Bonita, sector ubicado junto a la vía a Daule, la imagen de vacas rebuscando entre fundas de basura se ha convertido en una escena cotidiana. Los desperdicios permanecen sobre la acera y la calzada desde que, hace aproximadamente un año, el contenedor de residuos fue retirado por disposición municipal y trasladado a un punto ubicado a un kilómetro de distancia.
Durante un recorrido se observaron bolsas negras, cartones, envases plásticos y restos de alimentos dispersos en la vía. Animales como vacas y caballos recorren el lugar en busca de comida, rompen las fundas y esparcen los desechos, lo que genera malos olores y afecta la imagen del sector.
Los residentes coinciden en que el problema no se debe únicamente a la distancia del nuevo punto de recolección. Muchos ciudadanos continúan dejando las fundas en el sitio donde antes estaba el contenedor, pese a que ya no es un punto autorizado. Además, recicladores informales revisan las bolsas en busca de materiales aprovechables y dejan parte de los desperdicios expuestos.
La comunidad insiste en que la situación cambió desde el retiro del contenedor cercano y que, aunque el servicio de recolección interviene periódicamente, la basura vuelve a acumularse entre una limpieza y otra. Los moradores aseguran que continuarán presentando requerimientos para buscar una solución que reduzca la acumulación de residuos y mejore la convivencia en Villa Bonita.
Hasta el cierre de esta nota, el Municipio de Guayaquil y la empresa encargada de la recolección no habían emitido una respuesta oficial sobre las medidas previstas para el sector.