Tras denuncias ciudadanas en redes sociales motivó la intervención de la Dirección de Protección de los Derechos de los Animales del Municipio de Guayaquil, tras conocerse un presunto caso de maltrato animal en una vivienda de la ciudadela Huancavilca, al sur de la ciudad. Según los reportes, varios perros y gatos habrían sido afectados por sustancias tóxicas y corrosivas.
Delegados de ProAnimal acudieron al sitio para recopilar evidencias y abrir el expediente administrativo correspondiente. En el lugar se constató que algunos animales presentaban quemaduras graves en la piel, mientras que un gato doméstico falleció producto de las lesiones. “Legalmente, esto podría configurar actos de crueldad y el uso de sustancias tóxicas contra animales, consideradas infracciones muy graves en la ordenanza actual”, explicó Bianca Salame, vocera de ProAnimal.
De acuerdo con la normativa vigente, las sanciones por este tipo de agresiones pueden ir desde tres hasta siete salarios básicos unificados y entre 101 y 300 horas de labor comunitaria. Además, los moradores del sector ya habrían presentado una denuncia en Fiscalía para que el caso sea investigado penalmente.
La representante de la entidad señaló que muchos vecinos aportaron información para sustentar el proceso. “De confirmarse los hechos, se remitirá el respectivo expediente administrativo a la comisaría encargada de la sanción”, agregó.
En lo que va de 2026, Guayaquil registra entre 15 y 20 reportes relacionados con animales afectados por sustancias tóxicas, reflejando la recurrencia de este tipo de alertas en distintos sectores de la ciudad.
El caso de Huancavilca pone en evidencia la necesidad de fortalecer la cultura de protección animal y la aplicación rigurosa de sanciones. La coordinación entre la vía administrativa y la investigación penal será clave para garantizar justicia y prevenir nuevos hechos de crueldad contra los animales.