Con una calle de honor formada por el Batallón Guardia Presidencial, Gustavo Petro abandonó la Casa de Nariño tras concluir su mandato como presidente de la República de Colombia. El acto solemne se desarrolló en la Plaza de Armas, donde Petro caminó acompañado de dos de sus hijos y de miembros de su gabinete, antes de subir a una camioneta blanca escoltada.
En su despedida, el exmandatario pronunció unas palabras cargadas de simbolismo político y emocional: “Hasta aquí llega, los 11 millones y medio que decidieron votar por mí como mayoría nacional. (…) Creo que ustedes salen mejor que cuando yo entré. Así que, viva Colombia libre. Eso fue todo”.
La ceremonia estuvo marcada por el protocolo militar y el respeto institucional, reflejando la transición democrática del poder en el país. La Guardia Presidencial rindió honores al mandatario saliente, en un acto que simboliza la continuidad de la institucionalidad y el relevo político en Colombia.
Las imágenes de la salida de Petro se han difundido ampliamente en medios y redes sociales, mostrando un momento histórico que marca el cierre de su gestión y el inicio de una nueva etapa en la política colombiana.