El presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunció este lunes una supuesta compra de votos por parte del candidato Abelardo de la Espriella, quien obtuvo la mayor cantidad de sufragios en la primera vuelta presidencial realizada el domingo, según los resultados preliminares.
A través de varios mensajes publicados en la red social X, Petro afirmó que la campaña de De la Espriella habría pagado entre 150.000 y 200.000 pesos por cada voto. “Sé de la cantidad de votos que compraron a manos llenas. Sé que buscan dividirnos y preparan nuevos ataques. También conozco las debilidades de la campaña progresista. Pero vamos a ganar y derrotar al fascismo”, escribió el mandatario.
Petro también respondió a las acusaciones de corrupción realizadas por el candidato de Defensores de la Patria. “No he robado un solo peso de los recursos públicos ni he cometido ningún delito. Me amenazan con la cárcel solo por defender una posición política progresista a favor del pueblo”, señaló.
Tras conocerse los resultados preliminares, De la Espriella criticó duramente a Petro y al candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda. El aspirante los llamó “delincuentes miserables” y los acusó de intentar alterar el resultado electoral, después de que Petro cuestionara los primeros datos del conteo y anunciara que esperará el escrutinio oficial.
Por su parte, Petro relacionó el proyecto político de De la Espriella con el expresidente Álvaro Uribe. El mandatario afirmó que representa un modelo político que, según él, ya gobernó el país. Aunque De la Espriella no participó como candidato del Centro Democrático, mantiene una relación cercana con Uribe, quien anunció que su partido respaldará al abogado en la segunda vuelta.
En contraste, Iván Cepeda reconoció los resultados preliminares y aseguró que el sistema de verificación de su organización no encontró pruebas de fraude. Sin embargo, indicó que continuarán revisando la información electoral y esperarán el escrutinio oficial antes de emitir una posición definitiva.
Colombia se dirige ahora a una segunda vuelta marcada por fuertes diferencias políticas y acusaciones entre los candidatos. Mientras Petro insiste en que vencerá a lo que considera una amenaza para la democracia, De la Espriella fortalece su campaña con el apoyo del uribismo. El resultado final dependerá del escrutinio oficial y de la capacidad de cada sector para movilizar a sus votantes antes de la jornada electoral del 21 de junio