El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció este 20 de julio, fecha en la que el país conmemora su Independencia, que devolverá tres objetos de alto valor simbólico e histórico que permanecían en la Casa de Nariño antes de finalizar su mandato.
La decisión ocurre en medio de un escenario de tensión con la administración entrante de Abelardo de la Espriella, quien había cuestionado algunos de estos símbolos y advertido sobre posibles acciones contra ellos.
Entre los objetos que serán trasladados se encuentra la espada de Simón Bolívar, que será entregada a la Quinta de Bolívar, museo ubicado en Bogotá donde el Libertador vivió junto a Manuela Sáenz. Petro recordó que este objeto fue exhibido durante su posesión presidencial el 7 de agosto de 2022 como una representación de la búsqueda de justicia.
También será trasladada la sotana del padre Camilo Torres Restrepo al Museo Nacional. Torres, fundador de la Teología de la Liberación y miembro del ELN, murió en combate en 1966. Además, el sombrero de Carlos Pizarro, dirigente revolucionario asesinado en 1990, fue entregado a su hija, la exsenadora María José Pizarro, como un símbolo de memoria y paz.
Petro explicó que la devolución de estos elementos responde a la necesidad de preservar la memoria histórica del país, luego de que su sucesor calificara a Torres y Pizarro como “bandidos” y planteara la destrucción de algunos de sus objetos personales.
Durante su pronunciamiento, el mandatario señaló: “La espada no se puede enfundar hasta que haya justicia en Colombia, y aún no hay justicia en Colombia”.
La entrega de estos símbolos ocurre en un periodo de transición política marcado por diferencias sobre la interpretación del pasado colombiano, la democracia y los procesos de construcción de paz.