Más de 150 cuerpos que aún no han podido ser identificados fueron sepultados en el cementerio La Esperanza, en el municipio de Catia La Mar, estado La Guaira, una de las zonas más afectadas por los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 registrados el pasado 24 de junio. La medida se adoptó luego de que la tragedia desbordara la capacidad de morgues y hospitales en el país.
Según el balance oficial difundido el domingo, los sismos han dejado al menos 3 342 fallecidos y 16 740 personas heridas, mientras continúan las labores de búsqueda y recuperación de víctimas entre los escombros.
Sepultura digna en medio de la emergencia
Las fosas fueron excavadas con maquinaria pesada en largas hileras de tumbas individuales. Cada cuerpo fue fotografiado antes del entierro, y las sepulturas quedaron identificadas con un número de parcela y un código especial para facilitar su futura ubicación por parte de familiares.
Las autoridades colocaron cruces blancas con la inscripción “Identificación especial” y la fecha del fallecimiento: 24 de junio de 2026.
“Para que todas esas personas tuvieran sepulturas dignas”, explicó Eli Zavala, habitante de la zona, al describir el proceso de entierro realizado desde el día siguiente del terremoto.
Dolor y búsqueda en La Guaira
Mientras el país conmemoraba el Día de la Independencia con la bandera a media asta, la presidenta Delcy Rodríguez aseguró que “no habrá estallido social, aquí lo que hay es solidaridad social profunda de nuestro pueblo”. Sin embargo, en las zonas devastadas persiste la preocupación de los habitantes, quienes reclaman mayor respuesta oficial y esperan noticias de sus familiares desaparecidos.
En La Guaira, las tareas de rescate continúan entre estructuras colapsadas y montones de escombros. Decenas de personas se niegan a abandonar la esperanza de encontrar a sus seres queridos.
Zuly, madre de un joven de 23 años desaparecido, permanece junto a una panadería destruida donde trabajaba su hijo: “De aquí no me voy sin mi hijo. Si no, por lo menos encontrarlo, verlo; uno necesita darle su eterno descanso”, expresó, reflejando el drama humano que aún se vive tras una de las peores tragedias naturales registradas en Venezuela en los últimos años.