La Junta Nacional de Elecciones proclamó oficialmente este viernes 3 de julio a Keiko Fujimori como presidenta electa de Perú, luego de finalizar el proceso de escrutinio de las elecciones presidenciales. Con esta decisión, se oficializa el inicio de la transición hacia un nuevo Gobierno que estará encabezado por Fujimori junto a Luis Galarreta, como primer vicepresidente, y Miguel Torres, como segundo vicepresidente.
Proclamación oficial
Durante la ceremonia, la autoridad electoral confirmó los resultados finales de los comicios y anunció que las credenciales de las nuevas autoridades se entregarán en un acto público cuya fecha será comunicada en los próximos días.
Keiko Fujimori alcanzó la Presidencia con una ventaja de 49.641 votos, logrando imponerse en su cuarto intento por llegar al Palacio de Gobierno.
Cuarto intento presidencial
La líder política consiguió finalmente la victoria después de perder las segundas vueltas de las elecciones presidenciales de 2011, 2016 y 2021, cuando fue derrotada por Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski y Pedro Castillo, respectivamente.
Con este resultado, Fujimori se convierte en la nueva presidenta del Perú tras una prolongada trayectoria en la política nacional.
Prioridades del nuevo Gobierno
Tras conocer la proclamación oficial, la presidenta electa afirmó que buscará construir consensos con las diferentes fuerzas políticas representadas en el Congreso.
«Las puertas del diálogo están siempre abiertas», señaló desde su residencia, al asegurar que mantendrá una actitud de apertura tanto con su rival electoral como con las demás bancadas del nuevo Parlamento bicameral.
Entre las prioridades anunciadas para el inicio de su gestión destacan:
- Recuperar el orden y fortalecer la seguridad en el país.
- Impulsar medidas preventivas frente al fenómeno de El Niño y sus posibles efectos en los próximos meses.
Inicio de una nueva etapa política
La proclamación oficial marca el comienzo del proceso de transición hacia un nuevo Gobierno en Perú, en un contexto marcado por varios años de inestabilidad política e institucional.
La administración de Keiko Fujimori enfrentará el desafío de generar acuerdos, fortalecer la gobernabilidad y responder a las demandas económicas y sociales de la población, en un escenario político que continúa altamente polarizado.