Lo que durante años fue uno de los principales focos de congestión vehicular en la ciudad se ha transformado en un corredor vial estratégico, gracias a una intervención de infraestructura orientada a mejorar la movilidad en la zona.
Al inicio de la administración del alcalde Aquiles Alvarez, la intersección de las avenidas de Las Américas e Isidro Ayora fue identificada como uno de los sectores con mayores conflictos de tránsito. Para enfrentar esta problemática, la Dirección de Obras Públicas ejecutó una solución integral que incluyó:
- Dos pasos elevados vehiculares tipo gemelar.
- Una intersección divergente en la avenida Isidro Ayora, la primera de este tipo en Ecuador.
- Una red de pasos peatonales que reorganiza el flujo de circulación.
Impacto en la movilidad
Un año después de la habilitación del segundo paso elevado, los usuarios frecuentes destacan mejoras visibles. Conductores consultados aseguran que los tiempos de traslado se han reducido y que la circulación es más fluida, especialmente en los giros hacia vías principales.
La obra representó una inversión de aproximadamente USD 18,5 millones y beneficia diariamente a más de 100.000 conductores que se movilizan hacia el norte de la ciudad, el aeropuerto, la avenida Narcisa de Jesús y el cantón Samborondón.
Proyección urbana
Este proyecto forma parte de una estrategia municipal más amplia para modernizar la infraestructura vial y atender problemas históricos de movilidad mediante soluciones de ingeniería de alto impacto. Actualmente, se desarrollan nuevas intervenciones en la avenida del Bombero y la avenida Juan Tanca Marengo, además de estudios para implementar una red de ciclovías que conecte distintas universidades.
La transformación de la intersección Las Américas–Isidro Ayora evidencia un cambio significativo en la gestión del tránsito urbano en Guayaquil, con impactos positivos en la movilidad diaria y en la planificación de nuevas soluciones viales para la ciudad.