Miles de fanáticos desataron el caos este lunes en la ciudad de Nueva York durante el tercer juego de las finales de la NBA entre los Knicks y los San Antonio Spurs. La concentración de aficionados derivó en disturbios, peleas masivas y enfrentamientos con la Policía, que se vio obligada a utilizar gas pimienta para dispersar a la multitud.
Disturbios en plena final
Imágenes difundidas en redes sociales muestran a grupos de seguidores provocando altercados y generando descontrol. La tensión escaló rápidamente, con escenas de violencia que obligaron a la intervención de las fuerzas de seguridad.
Los agentes desplegaron un operativo para contener la situación y restablecer el orden. El uso de gas pimienta fue necesario ante la magnitud de los disturbios, que dejaron varios heridos leves y decenas de personas evacuadas de la zona.
El incidente empañó el ambiente deportivo de las finales de la NBA, reflejando la dificultad de controlar grandes concentraciones de fanáticos en eventos de alta convocatoria. Las autoridades locales anunciaron que se reforzarán las medidas de seguridad para los próximos partidos.