La madrugada de este jueves 28 de mayo, un incendio en la residencia estudiantil de la Academia Femenina Utumishi dejó al menos 16 jóvenes fallecidas y otras 79 heridas, según confirmó el ministro de Educación, Julius Migos. El fuego comenzó poco después de la medianoche y se extendió por más de dos horas dentro del internado, donde dormían decenas de alumnas.
De acuerdo con las autoridades, 71 estudiantes heridas ya fueron dadas de alta, mientras las restantes continúan bajo atención médica. Imágenes difundidas por la televisión keniana mostraron ventanas destruidas, paredes ennegrecidas por el humo y a familiares desesperados buscando información sobre sus hijas. Testigos señalaron que varias jóvenes quedaron atrapadas cuando las llamas bloquearon una de las salidas del dormitorio.
“El fuego comenzó en una cúpula superior y se propagó rápidamente”, relató Eunice Mureithi, madre de una estudiante sobreviviente, en declaraciones recogidas por la cadena NTV. El ministro Migos indicó que las investigaciones siguen en curso, aunque aún no se ha determinado la causa del incendio.
La emergencia reavivó la preocupación por los constantes incendios en escuelas de Kenia. Datos oficiales señalan que solo en 2024 se registraron más de 100 casos en centros educativos. Investigaciones previas revelaron que muchos de estos hechos fueron provocados por estudiantes como protesta contra la disciplina estricta y las malas condiciones de los internados. Uno de los episodios más graves ocurrió en 2001, cuando 67 alumnos murieron en un incendio en la escuela secundaria Kyanguli, cerca de Nairobi.
El siniestro en Gilgil expone nuevamente la vulnerabilidad de las residencias estudiantiles en Kenia y la necesidad urgente de reforzar las medidas de seguridad en los internados. Mientras las familias lloran la pérdida de sus hijas, las autoridades enfrentan el reto de esclarecer las causas y evitar que tragedias similares se repitan.