Un temporal de intensas lluvias que afecta a Chile desde el pasado 15 de julio ha provocado graves afectaciones en distintas zonas del país, con rutas bloqueadas, localidades aisladas y miles de personas damnificadas.
De acuerdo con el balance entregado por el Gobierno este lunes 20 de julio de 2026, cerca de 100.000 personas permanecen aisladas y alrededor de 2.200 resultaron afectadas por la emergencia. Las regiones más golpeadas son Coquimbo y Atacama, sectores de características desérticas donde este tipo de precipitaciones son poco frecuentes.
El reporte oficial registra cinco personas fallecidas, cuatro desaparecidas y aproximadamente 1.100 viviendas destruidas o con daños de consideración. Además, el Ministerio de Energía informó que unas 150.000 personas permanecen sin suministro eléctrico.
Ante la magnitud del evento climático, el presidente José Antonio Kast decretó estado de catástrofe en las zonas de Coquimbo y Huasco, una medida que permite movilizar recursos estatales, desplegar personal militar y agilizar la entrega de asistencia a las comunidades afectadas.
Las intensas precipitaciones provocaron el desbordamiento de ríos, afectando vías de conexión y dejando incomunicadas a varias localidades rurales. A esto se sumaron marejadas y ráfagas de viento superiores a los 100 kilómetros por hora, condiciones que llevaron a decenas de puertos a limitar sus operaciones de manera preventiva.
El viceministro del Interior, Máximo Pavez, describió el fenómeno como un episodio de “precipitaciones anormales y extremas” y señaló que la cantidad de agua caída en pocas horas superó ampliamente los registros habituales para la zona.
Las autoridades mantienen activos los operativos de emergencia mientras continúan las labores de evaluación de daños, rescate y asistencia a las familias afectadas.