El Ministerio de Sanidad de Francia informó este jueves 6 de agosto sobre la detección de un caso positivo de hantavirus de la cepa Andes en un ciudadano franco-argentino que realizó actividades turísticas en territorio francés durante la segunda mitad de julio.
El paciente actualmente se encuentra aislado junto a su familia en España y, según las autoridades sanitarias, ya no presenta síntomas. Sin embargo, Francia activó los protocolos de vigilancia epidemiológica para reconstruir las etapas de su recorrido y evaluar la existencia de posibles contactos.
El Ministerio de Sanidad señaló que se han implementado «todas las medidas» necesarias para identificar a las personas que pudieron haber estado expuestas. Además, un grupo de expertos científicos se reunió para determinar las acciones de seguimiento correspondientes.
Antecedentes del brote internacional
La alerta ocurre meses después del brote registrado en el crucero MV Hondius, que en abril de 2026 realizó una ruta desde Ushuaia hacia Cabo Verde y donde se confirmaron 13 casos de hantavirus, con un saldo de tres fallecidos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró finalizado ese brote el 2 de julio, luego de que se cumpliera la cuarentena del último paciente afectado.
Aunque los contagios registrados fueron considerados limitados, las autoridades mantienen especial atención sobre la cepa Andes, debido a que es la única variante de hantavirus identificada con capacidad de transmisión entre personas, mientras que otras cepas se contagian principalmente por exposición a roedores infectados.
Vigilancia y prevención
El hantavirus no dispone actualmente de una vacuna ni de un tratamiento antiviral específico. La mayoría de las infecciones ocurren por contacto directo o inhalación de partículas contaminadas provenientes de animales infectados.
Debido a las características de la cepa Andes, los sistemas sanitarios internacionales refuerzan las medidas de aislamiento, monitoreo de contactos y vigilancia epidemiológica para evitar posibles cadenas de transmisión.
Este nuevo caso en Europa vuelve a poner en alerta a las autoridades sanitarias, que destacan la importancia de la cooperación internacional y la detección temprana para contener eventuales brotes.