La Fuerza Aérea de Israel ejecutó este domingo ataques en los suburbios de Dahiyeh, al sur de Beirut, según medios israelíes. El primer ministro Benjamín Netanyahu y el ministro de Defensa Israel Katz confirmaron que las operaciones tuvieron como objetivo centros de mando de Hezbolá.
Tel Aviv informó a Washington de la ofensiva con antelación, de acuerdo con fuentes del medio Al Hadath. Como resultado, dos departamentos quedaron destruidos y se reportaron dos mujeres fallecidas y 22 personas heridas. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) señalaron que se trató de un ataque contra infraestructura del grupo libanés.
El Departamento de Estado de EE.UU. anunció el miércoles que representantes de Israel y Líbano alcanzaron un acuerdo para implementar un alto el fuego tras una reunión trilateral de alto nivel. Sin embargo, el secretario general de Hezbolá, Naim Qassem, rechazó las negociaciones impulsadas por Washington y afirmó que el movimiento no se comprometió a cesar su resistencia frente a la ofensiva israelí.
El jueves, Hezbolá informó la destrucción de dos tanques Merkava israelíes en el sur del Líbano, acción que calificó como respuesta a violaciones del alto el fuego. El grupo reiteró que continuará actuando mientras persistan los bombardeos sobre territorio libanés.
Según The New Arab, funcionarios estadounidenses mantuvieron contactos indirectos con Hezbolá durante las negociaciones para la tregua, un canal de diálogo que Washington históricamente había evitado reconocer públicamente.
La ofensiva israelí y la respuesta de Hezbolá reflejan la fragilidad de los acuerdos de paz en la región. Mientras Tel Aviv insiste en debilitar las capacidades del grupo aliado de Irán, la resistencia libanesa mantiene su postura de confrontación, lo que amenaza con prolongar la violencia en el sur del país.