El centro de Damasco fue escenario este martes 7 de julio de dos explosiones que dejaron al menos 18 personas heridas, entre ellas cuatro agentes policiales, mientras el presidente de Francia, Emmanuel Macron, cumplía una visita oficial en Siria.
Las detonaciones ocurrieron en las cercanías del Ministerio de Turismo y el Museo Nacional, frente al hotel Four Seasons, zona donde se encontraba parte de la delegación francesa. De acuerdo con fuentes de seguridad citadas por medios locales, los artefactos fueron activados cerca del área donde permanecían los funcionarios extranjeros.
Ataque durante la agenda presidencial
El primer estallido se registró poco después de la salida del convoy presidencial hacia el Palacio Presidencial. Minutos más tarde ocurrió una segunda explosión cerca de una ambulancia ubicada en el sector.
Tras el incidente, equipos de emergencia acudieron al lugar para controlar un incendio y atender a los afectados. Las autoridades sirias cerraron los accesos cercanos y ampliaron el dispositivo de seguridad alrededor de la zona.
Desde el Palacio del Elíseo informaron que Macron no percibió las explosiones y mantuvo sus actividades previstas, incluida la reunión con el presidente sirio Ahmed al-Sharaa.
Francia respalda la transición siria
Durante el encuentro bilateral, Macron afirmó que los hechos violentos no cambiarán la posición de Francia respecto al proceso político sirio. El mandatario francés expresó su respaldo a la construcción de un Estado “estable y soberano” y destacó la importancia de garantizar la seguridad de todos los sectores de la población.
Como parte de la visita, ambos países anunciaron acuerdos de cooperación, entre ellos la participación de la compañía francesa CMA CGM en operaciones relacionadas con la carga aérea del aeropuerto internacional de Damasco y la entrega de 23 piezas arqueológicas recuperadas por el Instituto del Mundo Árabe de París.
Siria busca una nueva etapa internacional
El viaje de Macron marca un nuevo capítulo en las relaciones diplomáticas con Siria tras la caída del gobierno de Bashar al-Assad en 2024. Es la primera visita de un líder de la Unión Europea al país desde ese cambio político.
Antes de continuar su agenda internacional en Ankara, donde participará en la cumbre de la OTAN, Macron insistió en la necesidad de avanzar hacia una Siria inclusiva, con garantías para las minorías y una convivencia pacífica entre sus diferentes comunidades.