Tras la salida de Diana Atamaint de la sesión del Pleno, el consejero José Cabrera tomó la conducción y planteó una reestructuración en la Vicepresidencia del Consejo Nacional Electoral (CNE). La propuesta se sustentó en el principio de alternancia dentro del organismo, en un contexto marcado por tensiones internas y cambios en la presidencia.
Como parte de la iniciativa, Cabrera nominó a la consejera Esthela Acero para ocupar la Vicepresidencia. La moción recibió el respaldo de tres consejeros presentes en la sesión, lo que permitió su aprobación. Al no prosperar la reconsideración, el CNE renovó oficialmente su directorio.
Con esta designación, el organismo electoral consolida una nueva estructura de liderazgo: José Cabrera en la presidencia y Esthela Acero en la vicepresidencia. El cambio refleja la búsqueda de equilibrio institucional en medio de un proceso electoral clave, mientras los consejeros intentan proyectar estabilidad frente a la ciudadanía y las organizaciones políticas.