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Opinión

El dilema de las familias costeñas

Cada año, el inicio de clases en el régimen Costa sumerge a los hogares en un laberinto financiero. La obligación de adquirir uniformes, textos y útiles escolares choca de frente con un presupuesto familiar que ya se encuentra al límite debido al constante incremento de los productos de primera necesidad. No se trata de elegir […]

El dilema de las familias costeñas
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Cada año, el inicio de clases en el régimen Costa sumerge a los hogares en un laberinto financiero. La obligación de adquirir uniformes, textos y útiles escolares choca de frente con un presupuesto familiar que ya se encuentra al límite debido al constante incremento de los productos de primera necesidad. No se trata de elegir entre educación y alimentación, sino de hacer malabares para que el dinero alcance para ambas. El nudo del problema:

• Sueldos estancados: El salario básico apenas cubre la canasta familiar básica.

• Prioridades en conflicto: Comprar una lista de útiles completa puede equivaler a prescindir de la comida de varias semanas.

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• Especulación de precios: Los costos de los útiles y uniformes suelen dispararse sin mayor control previo al inicio de clases.

• Deuda inevitable: Muchas familias recurren al endeudamiento con tarjetas o chulqueros para poder enviar a sus hijos a la escuela.

La urgencia de un alivio real La educación es un derecho fundamental, no un artículo de lujo. Cuando la canasta básica devora la totalidad de los ingresos, la temporada escolar se transforma en una crisis periódica que profundiza la desigualdad. Se requieren políticas públicas que vayan más allá de la simple fijación de precios oficiales. El Estado y la empresa privada deben generar mecanismos de subsidio directo, ferias escolares con verdaderos precios de costo y una vigilancia rigurosa para evitar el abuso comercial en esta época.

Radiografía de la crisis (Cifras 2026) Para entender la magnitud del problema en la región Costa de Ecuador, es necesario analizar las cifras oficiales reportadas a inicios de 2026:

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• Costo de la Canasta Básica Familiar: Se ubicó en $829,38 dólares en marzo de 2026.

• Salario Básico Unificado (SBU): Se sitúa en $482 dólares mensuales.

• La brecha: Un solo sueldo básico apenas cubre el 58% del costo de la canasta.

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• El agravante: El ingreso familiar promedio calculado por el INEC considera 1.6 perceptores de ingresos para alcanzar a cubrirla, algo que no ocurre en todos los hogares.

Para evitar que la temporada escolar signifique hambre o deudas extremas, se deben aplicar soluciones estructurales y emergentes:

  1. Acciones por parte del Estado
  2. • Exoneración temporal de impuestos: Eliminar el cobro de tributos a la cadena de producción de útiles, calzado escolar y uniformes durante el trimestre de inicio de clases.
  3. • Canastas escolares subsidiadas: Crear paquetes escolares básicos a precios fijos y regulados, distribuidos en puntos estratégicos.
  4. • Control estricto de especulación: Sancionar de forma ejemplar a las distribuidoras y papelerías que eleven arbitrariamente los precios aprovechando la alta demanda estacional.
  5. Acciones del Sector Educativo y Privado
  6. • Prohibición de marcas exclusivas: Impedir que las instituciones educativas obliguen a los padres a comprar textos de editoriales específicas o marcas de uniformes con un solo proveedor.
  7. • Reutilización de textos y uniformes: Fomentar bancos de libros y ferias de trueque en los colegios para dar un segundo uso a materiales en buen estado.
  8. Alternativas para la Economía Familiar
  9. • Compras colectivas: Organizarse entre padres de familia de un mismo curso para comprar listas de útiles al por mayor y reducir costos unitarios.
  10. • Priorización estricta: Comprar inicialmente solo lo indispensable para las primeras semanas y diferir el resto de la lista para los meses siguientes.

El futuro académico de la niñez en la Costa no puede quedar condicionado por la capacidad de pago diaria de sus padres. Es momento de que las autoridades actúen para equilibrar la balanza y protejan la economía de quienes sostienen al país.

Andrea Figueroa Gómez

Gerente General Protón Tax & Finance

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