El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, afirmó que aunque su país no desea entrar en un conflicto militar abierto con Estados Unidos, tampoco teme a esa posibilidad y está preparado para defenderse en caso de agresión. “Si hubiera una agresión, de parte de nuestro pueblo tendríamos una respuesta unida en defensa de la soberanía. No queremos una guerra, pero no le tememos tampoco a la agresión”, declaró en entrevista con Sky News.
Sus palabras fueron una respuesta a las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien aseguró que la isla se estaría “acercando” a Washington tras décadas de tensiones. Díaz-Canel recalcó que Cuba es un país pacífico, que brinda solidaridad al mundo, pero que no está dispuesto a ceder su independencia: “No somos una nación en disputa, no somos una colonia, no vamos a entregarle a nadie nuestra soberanía”.
El mandatario denunció que las amenazas y la retórica de agresión forman parte de una estrategia de guerra psicológica para desestabilizar a la sociedad cubana.
Desde el inicio del segundo mandato de Trump en 2025, Washington ha intensificado el bloqueo económico, acompañado de amenazas militares y un despliegue del Comando Sur en el Caribe. La política busca impedir ingresos económicos a La Habana y bloquear el suministro de petróleo, afectando gravemente sectores como energía, salud, educación, transporte y turismo.
El canciller cubano Bruno Rodríguez reiteró que la isla está abierta al diálogo, pero se prepara para defenderse con todas sus fuerzas.
Díaz-Canel concluyó que Cuba está dispuesta a combatir “hasta la última gota de sangre” por sus derechos, independencia y conquistas sociales. La tensión entre La Habana y Washington se mantiene en un punto crítico, con un escenario marcado por sanciones, amenazas y la resistencia cubana a ceder su soberanía.