La mañana de este martes, cinco restobares del sector turístico de Puerto Santa Ana permanecían con sellos de clausura, luego de los operativos realizados por personal de Justicia y Vigilancia del Municipio de Guayaquil durante el fin de semana. En total, se inspeccionaron 25 establecimientos para verificar el cumplimiento de permisos y requisitos municipales.
Las autoridades revisaron licencias de funcionamiento, tasas de habilitación y demás documentos obligatorios. Además, se efectuaron mediciones con sonómetros para controlar los niveles de ruido. Los locales clausurados registraron entre 70 y 94 decibeles, superando los límites permitidos en el horario de operación.
Uno de los establecimientos cerrados fue el mismo donde se produjo una riña que terminó con la muerte de un hombre el pasado 31 de mayo. Según reportes policiales, este sitio ya había sido señalado por incidentes de desorden y escándalos en la vía pública.
La vocera municipal explicó que los controles buscan garantizar tanto la seguridad ciudadana como la convivencia en espacios turísticos. “No solamente revisamos permisos de funcionamiento, también verificamos contaminación ambiental por ruido y el respeto a la normativa”, señaló.
En lo que va del año, Justicia y Vigilancia ha atendido 144 denuncias relacionadas con ruido y alteración de la convivencia a través de la línea 181.
Las autoridades anunciaron que mantendrán operativos en Las Peñas y Puerto Santa Ana, sectores donde vecinos y visitantes han solicitado mayor vigilancia para evitar hechos violentos.