La ministra de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana, Gabriela Sommerfeld, aclaró este lunes que, a pesar del actual conflicto comercial, Ecuador y Colombia mantienen canales diplomáticos abiertos y un diálogo activo para abordar temas de seguridad fronteriza y comercio bilateral.
La declaración busca desmentir versiones de ruptura total en las relaciones y llega en medio de la escalada generada por la imposición mutua de aranceles.
Contexto de la crisis comercial
Desde el 1 de febrero de 2026, Ecuador aplica una “tasa de seguridad” del 30 % a 73 productos colombianos. Colombia respondió con un arancel equivalente sobre igual número de productos ecuatorianos, medida que entró en vigor recientemente.
Según datos del sector exportador ecuatoriano, las exportaciones semanales afectadas superan los USD 5 millones, con impacto directo en bienes como flores, banano, madera procesada y otros productos industriales y agrícolas.
Posición oficial de Ecuador
Sommerfeld enfatizó:
- Existen reuniones recientes y canales diplomáticos permanentes.
- Ambos países mantienen diálogo para tratar temas de seguridad fronteriza (control de precursores químicos, presencia de grupos armados irregulares) y comercio bilateral.
- Se busca una solución conjunta que evite una ruptura en la relación histórica y económica entre las dos naciones.
La canciller insistió en que “no hay intención de escalar la tensión más allá de lo necesario” y que Ecuador prioriza el diálogo para superar el impasse comercial sin afectar la cooperación en otros ámbitos.
Reacciones del sector exportador
Cámaras de comercio y asociaciones productivas han expresado preocupación por el impacto en la competitividad de las exportaciones ecuatorianas. Solicitan al Gobierno acelerar negociaciones para reducir o eliminar los aranceles recíprocos y evitar mayores pérdidas en el corto plazo.