En medio de la escalada de la guerra comercial entre Ecuador y Colombia, la canciller colombiana Rosa Villavicencio afirmó que su país está dispuesto a retirar los aranceles impuestos a productos ecuatorianos, siempre y cuando Ecuador adopte la misma medida de forma recíproca.
“Estamos dispuestos a retirar los aranceles si Ecuador hace lo mismo. No queremos una guerra comercial, queremos soluciones conjuntas”, señaló Villavicencio en declaraciones a medios locales. La canciller confirmó que existen conversaciones en curso entre ambos gobiernos y que Colombia ya envió una propuesta formal a Ecuador que incluye temas de seguridad, comercio bilateral y mecanismos para evitar futuras disputas.
Villavicencio también indicó que esperan concretar una reunión bilateral este fin de semana o, a más tardar, la próxima semana, para alcanzar acuerdos que permitan desescalar la tensión y restablecer el flujo comercial normal. “Esperamos tener una reunión pronto para llegar a soluciones conjuntas. La propuesta ya está en manos de Ecuador”, agregó.
Contexto de la guerra comercial La disputa se intensificó tras la imposición de un arancel del 30 % por parte de Colombia a productos ecuatorianos (principalmente atún enlatado, aceites vegetales y madera procesada) y la respuesta ecuatoriana con medidas similares a importaciones colombianas. El intercambio bilateral no petrolero ronda los USD 2.500-2.700 millones anuales, con un déficit estructural para Ecuador (importa más de lo que exporta).
La propuesta colombiana incluiría, según fuentes diplomáticas, mecanismos de cooperación en seguridad fronteriza, control de precursores químicos y facilitación aduanera, temas que Ecuador ha priorizado en su agenda con vecinos.
Hasta el momento, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador no ha emitido pronunciamiento oficial sobre la propuesta ni sobre la fecha de una posible reunión. Sin embargo, fuentes cercanas al Ejecutivo indicaron que se analiza la oferta y que el Gobierno mantiene disposición al diálogo para resolver la crisis comercial de manera mutuamente beneficiosa.