El candidato presidencial colombiano Abelardo de la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, encabezó un mitin en el Parque de Belén, Medellín, bajo un inusual dispositivo de seguridad. Imágenes difundidas por su equipo muestran chalecos y mantas balísticas, escudos, sistemas antidrones, más de 30 hombres armados y una tarima protegida con vidrio blindado, desde donde ofreció su discurso ante simpatizantes.
En las últimas semanas, De la Espriella denunció públicamente dos presuntos intentos de atentado en su contra. En un video publicado en su cuenta de X, afirmó haber recibido una advertencia de “una fuente de inteligencia de alto nivel” sobre un supuesto plan para asesinarlo con un francotirador. Según su versión, personal de la Dirección Nacional de Inteligencia estaría involucrado. La entidad negó la acusación y pidió pruebas de lo expuesto.
El aspirante aseguró que su esquema de seguridad combina protección privada financiada por él mismo y un contingente de 40 funcionarios asignados por el Estado. Pese a la controversia, afirmó que no suspenderá su agenda proselitista: “No es un rumor, es una amenaza real que afecta también la libertad y la democracia de la población colombiana”, declaró.
El episodio ocurre en medio de un clima preelectoral polarizado. En redes sociales, la escena del mitin ha sido vinculada con la situación de seguridad del país y con posturas ideológicas enfrentadas. La campaña de De la Espriella mantiene visibilidad mientras se intensifica el debate público sobre la veracidad de las amenazas denunciadas y el alcance real del riesgo que enfrenta el candidato.