Un grupo de 31 exjefes de Estado que integran la Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA) difundió una carta abierta en la que expresan preocupación por la situación en Bolivia y solicitan a la Organización de los Estados Americanos (OEA) y al Gobierno de España que “vigilen las protestas” que se desarrollan en el país desde inicios de mayo.
En el documento, los firmantes advierten que la “manipulación política de la protesta social, en la experiencia de Bolivia, se direcciona a afectar la estabilidad de las instituciones democráticas”. La misiva está suscrita por figuras como Vicente Fox (México), Laura Chinchilla (Costa Rica), Mariano Rajoy (España), Iván Duque (Colombia), Mauricio Macri (Argentina), además de los bolivianos Jeanine Áñez y Jorge Quiroga.
“Urgimos a los gobiernos democráticos de España y las Américas se mantengan vigilantes y al secretario general y al Consejo Permanente de la OEA disponer las medidas de prevención que les exige, al efecto, la Carta Democrática Interamericana”, señala el texto.
Escalada de protestas
Las movilizaciones comenzaron el 6 de mayo con un bloqueo “indefinido” de la Federación de Campesinos Túpac Katari, que exige la renuncia del presidente Rodrigo Paz. A estas acciones se sumaron la Central Obrera Boliviana, los Ponchos Rojos y sectores afines al expresidente Evo Morales, que marcharon 190 kilómetros hasta confluir en La Paz junto a mineros cooperativistas y maestros rurales.
Los enfrentamientos han dejado daños en instituciones públicas, estaciones del teleférico, saqueos a comercios y la quema de un vehículo policial. Según la Administradora Boliviana de Carreteras, este martes se contabilizan 32 puntos de bloqueo en La Paz, Oruro y Cochabamba, diez más que el día anterior.
Respuesta del Gobierno
El vocero presidencial José Luis Gálvez denunció llamados para que manifestantes porten armamento, aunque aclaró que no se han registrado heridos ni fallecidos por armas de fuego. El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, descartó declarar el estado de excepción, pero anunció refuerzo de controles policiales y militares.
En paralelo, la carta del Grupo IDEA advierte sobre el desabastecimiento de alimentos y productos básicos en la sede de gobierno, mientras la Defensoría del Pueblo y la Asamblea de Derechos Humanos insisten en retomar el diálogo.
Con este pronunciamiento, los exmandatarios buscan que la comunidad internacional se mantenga atenta a la evolución de la crisis boliviana y que se activen mecanismos de prevención para resguardar la institucionalidad democrática.