La celebración de miles de aficionados argentinos en los alrededores del Obelisco de Buenos Aires, luego de la final del Mundial 2026, terminó en enfrentamientos entre manifestantes y la Policía durante la noche del domingo 19 de julio.
El incidente se registró cerca de las 23:45, cuando un grupo de personas traspasó el vallado de seguridad instalado alrededor del monumento y comenzó a lanzar botellas y otros objetos contra los agentes desplegados en la zona.
Ante esta situación, la Policía respondió con gases lacrimógenos y el despliegue de un camión hidrante de la Infantería, que recorrió la avenida 9 de Julio para dispersar a los manifestantes. Luego de aproximadamente 20 minutos de tensión, el área fue despejada.
El balance oficial reportó 15 personas detenidas y siete policías heridos con politraumatismos. Además, el Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME) informó que 25 personas recibieron atención durante la jornada por situaciones como caídas, peleas, intoxicaciones por consumo de alcohol y ataques de pánico.
Las autoridades también confirmaron dos fallecimientos por paros cardiorrespiratorios, aunque aclararon que estos casos no estuvieron relacionados directamente con los disturbios. Asimismo, un hombre de 72 años permanece hospitalizado en terapia intensiva con pronóstico reservado.
Los incidentes ocurrieron en medio del impacto generado por la derrota de Argentina en la final del Mundial, torneo en el que España se consagró campeón. Tras el resultado deportivo, la tensión se trasladó a las calles y obligó a reforzar el operativo de seguridad.
La Ciudad de Buenos Aires informó que continuará con las investigaciones para determinar responsabilidades y evaluar los daños registrados en el sector del Obelisco.