Antonio Álvarez renunció a la presidencia de Barcelona SC el miércoles 5 de agosto de 2026, minutos después de que el equipo ganara 1-0 a Liga de Portoviejo y clasificara (en cancha) a los cuartos de final de la Copa Ecuador.
Anunció su decisión a través de su cuenta de X. Su mandato, que había comenzado el 25 de mayo de 2024 y debía extenderse hasta 2028, terminó de forma anticipada.
Las razones que dio
En su comunicado, Álvarez explicó que el club atraviesa un momento institucional muy complicado y que su salida busca ayudar a que Barcelona “vuelva a respirar” y recupere estabilidad.
Señaló que en las últimas semanas la institución ha enfrentado “un nivel de presión y asfixia” que le impide funcionar con normalidad. Agregó:
“He tomado la decisión de dar un paso al costado de la presidencia de Barcelona Sporting Club. Lo hago convencido de que, si mi salida contribuye a que el club pueda volver a respirar, operar con tranquilidad y recuperar el camino que todos queremos, entonces es el sacrificio que corresponde hacer”.
También dejó claro que su vínculo con el club no termina: “Mi amor por Barcelona no termina con un cargo. Seguiré siendo, como siempre, un hincha más”.
Contexto previo
Su gestión estuvo marcada por fuertes turbulencias. Estuvo involucrado en el caso Goleada (investigación por presunta delincuencia organizada), lo que le generó dos órdenes de prisión preventiva. En una de ellas permaneció detenido más de un mes (febrero-abril 2026) y Miguel Montalvo asumió como presidente subrogante. En julio volvió a tener problemas judiciales y Montalvo nuevamente quedó al frente de manera temporal.
La renuncia del 5 de agosto cierra definitivamente su etapa al mando del club.