Varios centenares de activistas del movimiento ambiental Ende Gelände llevaron a cabo este viernes acciones de desobediencia civil en la región de la cuenca del Ruhr, al oeste de Alemania. Durante la jornada, los manifestantes ocuparon el terreno de una central de gas en Scholven y bloquearon el funcionamiento de dos plantas de fabricación de tubos para oleoductos pertenecientes a la empresa Europipe AG, ubicadas en Mülheim y Troisdorf.
De acuerdo con el colectivo, “cientos” de personas ingresaron a la central para protestar contra la construcción prevista de una nueva unidad, mientras otros grupos se dirigían hacia el lugar. En total, se estima la participación de aproximadamente 1.500 activistas en las distintas acciones.
La portavoz de Ende Gelände, Fran Leitner, afirmó: “El gas fósil está alimentando la crisis climática. Calienta la atmósfera 80 veces más que el CO₂. Todos estamos sintiendo el impacto en las crecientes inundaciones, tormentas y veranos abrasadores”.
Las protestas también afectaron a una subsidiaria del fabricante de armamento KNDS. En paralelo, en la ciudad de Hamm, donde se celebra la Acampada del Clima, la policía detuvo a varias personas durante una manifestación. Según la cadena regional Westdeutscher Rundfunk (WDR), la reconocida activista sueca Greta Thunberg participa en el evento.
Las autoridades han iniciado investigaciones para determinar si los activistas incurrieron en delitos durante las acciones de bloqueo. Por su parte, Ende Gelände ha anunciado que las protestas continuarán en los próximos días y ha convocado a una gran manifestación para este sábado, en el marco de su campaña