A tres años del inicio del periodo administrativo 2023-2027, el Municipio de Guayaquil ha consolidado una agenda ambiental que prioriza la recuperación ecológica, la conservación de recursos naturales y la adaptación frente al cambio climático.
Expansión del arbolado urbano
Mediante los programas Guayaquil Ciudad que Siembra y Guayaquil de Todos los Árboles, impulsados por Parques EP y la Dirección General de Ambiente, se sembraron 40.000 árboles en distintos sectores de la ciudad, con especies nativas como samán, guayacán amarillo y ceibo.
Bosques Urbanos Nativos
En alianza con la Fundación La Iguana, se implementaron seis Bosques Urbanos Nativos (BUN), que transforman redondeles y terrenos abandonados en pulmones verdes con vegetación endémica del bosque seco tropical. Dos ya fueron entregados a la comunidad y uno se encuentra en construcción.
Conservación del territorio
- Declaratoria del Bosque y Vegetación Protector Cerro Azul, que incorpora 880,20 hectáreas al Patrimonio Natural Forestal Cantonal.
- Creación del Área de Conservación y Uso Sustentable (ACUS) Cerro El Muerto, en la parroquia El Morro, con 17,98 hectáreas bajo protección municipal.
Planificación climática y resiliencia
La ciudad elaboró el Plan de Acción Climático Cantonal y ejecutó el Plan Preinvernal 2025-2026 para prevenir riesgos en temporada lluviosa. Además, avanza en el proyecto Malla Verde, seleccionado por la Red de BiodiverCiudades de CAF, que busca incrementar la cobertura vegetal y promover soluciones basadas en la naturaleza.
Gestión de residuos y educación ambiental
En el Complejo Ambiental Las Iguanas, Circular EP captura y quema biogás, evitando emisiones equivalentes a 217.000 toneladas de CO₂ al año. Paralelamente, programas como Escuelas Circulares y La Sostenibilidad va a tu Aula sensibilizaron a más de 58.000 personas sobre prácticas responsables.
Reconocimiento internacional
Gracias a estos avances, Guayaquil obtuvo la distinción Tree City of the World, otorgada por la FAO y la Fundación Arbor Day, que evalúa criterios de planificación, inversión y sostenibilidad del arbolado urbano.
Con estas acciones, la ciudad fortalece su modelo urbano sostenible, recupera espacios naturales y se proyecta como una urbe resiliente frente a los desafíos ambientales y climáticos.