El Gobierno de Venezuela denunció este jueves un nuevo derrame de hidrocarburos proveniente de Trinidad y Tobago, que según asegura supera en magnitud al ocurrido en mayo pasado.
En un comunicado oficial, Caracas exigió al país vecino que “asuma plenamente su responsabilidad”, tras advertir sobre el “desplazamiento de contaminantes hacia aguas venezolanas, con riesgos para los ecosistemas marinos, la actividad pesquera y las comunidades costeras”. La denuncia se produce en medio de una relación diplomática debilitada entre ambas naciones.
Las autoridades venezolanas sostienen que el vertido fue confirmado “por imágenes satelitales”, y que varios organismos han activado protocolos de monitoreo y mitigación para proteger las zonas afectadas.
El Gobierno venezolano pidió a Trinidad y Tobago adoptar medidas inmediatas para evitar nuevos incidentes y garantizar “plena transparencia sobre las causas, alcance y consecuencias de este derrame”.
La vicepresidenta Delcy Rodríguez advirtió que Venezuela se reserva el derecho de acudir a instancias internacionales para “determinar responsabilidades, exigir las compensaciones a que hubiera lugar y prevenir la repetición de hechos similares”.
La denuncia marca un nuevo capítulo en la tensión bilateral y refleja la preocupación de Caracas por el impacto ambiental y social de los derrames en el Caribe. El caso podría escalar hacia organismos internacionales, mientras comunidades costeras y pescadores esperan acciones concretas para frenar la contaminación que amenaza su sustento.