El silencio de la alta montaña se rompió la tarde del sábado 15 de febrero con una descarga eléctrica que estremeció la cumbre del volcán Corazón (4.790 msnm). Seis montañistas fueron alcanzados por un rayo por estática en medio de un cambio climático repentino, típico de los Andes ecuatorianos.
La alerta ingresó al ECU 911 y activó de inmediato el protocolo de emergencia en alta montaña. Desde tierra, el Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de la Policía Nacional inició el ascenso hacia la zona afectada en el cantón Mejía, provincia de Pichincha. El terreno era extremadamente exigente: pendientes pronunciadas, viento cortante y sensación térmica que descendía rápidamente mientras la tormenta aún rondaba la cumbre.
Coordinación y ascenso
En el sector, los uniformados tomaron contacto con el guardaparque de la Reserva Ecológica Los Ilinizas y con el equipo del Cuerpo de Bomberos Mejía, quienes confirmaron la gravedad del incidente ocurrido en la cima. Con el apoyo de un guía de montaña acreditado, se realizó un análisis técnico y operativo antes de continuar el ascenso. Cada paso debía ser calculado; cada decisión, precisa.
Tras avanzar bajo condiciones climáticas adversas, los rescatistas localizaron a las víctimas a unos 20 metros del sector conocido como “Paso de la Muerte”, una zona estrecha y expuesta. Allí, en plena área de riesgo, brindaron de manera inmediata los primeros auxilios. Algunos presentaban signos de hipotermia y afectaciones derivadas de la descarga eléctrica; el tiempo jugaba en contra.
Evacuación exitosa
Vía radio se coordinó la presencia de dos ambulancias en el sector del refugio para asegurar una evacuación inmediata. Mientras tanto, el equipo instaló un sistema de pasamanos y aseguró a las víctimas con cuerdas especializadas para superar los tramos resbalosos y comprometidos durante el descenso. La maniobra fue lenta, técnica y exigente. Cada metro ganado hacia abajo era una batalla contra el frío y la altura.
Después de varias horas de trabajo en alta montaña, los seis montañistas fueron evacuados con éxito hasta el refugio, donde quedaron bajo custodia del personal paramédico y de los bomberos para su valoración médica. Todos fueron trasladados a casas de salud de la zona para atención especializada.