El Reino Unido ejecutó este domingo 14 de junio de 2026 la interceptación de un petrolero ruso en el Canal de la Mancha, en lo que el primer ministro Keir Starmer calificó como “otro golpe a Rusia” y un recordatorio de que Londres no permitirá que Moscú eluda las sanciones internacionales.
El buque, identificado como Smyrtos, forma parte de la llamada flota fantasma creada por Rusia en 2022 para continuar exportando petróleo pese a las sanciones impuestas tras la invasión de Ucrania. Según el Ministerio de Defensa británico, comandos de los Royal Marines y agentes de la Agencia Nacional contra el Crimen abordaron el navío, que será escoltado hasta la costa sur de Inglaterra y permanecerá bajo vigilancia.
La operación se realizó en coordinación con fuerzas francesas y constituye la primera acción de este tipo liderada por el Reino Unido.
Starmer había anunciado en marzo que las fuerzas armadas británicas tenían autorización para abordar cualquier barco sospechoso de violar las sanciones. Desde entonces, más de 500 buques han sido identificados y sancionados, lo que les impide atracar en puertos británicos o recibir servicios de compañías del país.
La llamada “flota fantasma” rusa estaría compuesta por unos 700 barcos, responsables de transportar alrededor del 75 % del petróleo y derivados que Moscú exporta.
El ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Andrii Sibiga, celebró la operación y la calificó como un golpe directo a la “máquina de guerra” del Kremlin. Otros países europeos, como Francia, Bélgica y Finlandia, también han interceptado recientemente navíos sospechosos de pertenecer a esta red.
La acción británica refuerza la presión internacional sobre Rusia y marca un precedente en la aplicación de sanciones marítimas en aguas europeas.