Después de años de abandono, los habitantes de Monte Sinaí, en el noroeste de Guayaquil, ven finalmente avanzar una obra largamente anhelada: el acceso formal al agua potable. El Municipio de Guayaquil arrancará esta semana la construcción de la primera fase del sistema de redes, con una inversión de USD 5,5 millones y un plazo de ejecución de un año.
El fin de semana se realizaron labores preliminares, como el levantamiento topográfico en la cooperativa Valle Hermoso, donde comenzarán las excavaciones. El viernes pasado, técnicos municipales socializaron el proyecto con moradores de varias cooperativas beneficiadas, entre ellas María Paidal, 31 de Octubre, Camino Real y Valle Hermoso Alto, explicando etapas, alcances y medidas de seguridad.
La obra contempla la instalación de 109 kilómetros de tuberías, conexiones domiciliarias, válvulas de control, hidrantes y macromedidores. El sistema se conectará a las estaciones de bombeo San Ignacio de Loyola y Monte Sinaí, como parte de la infraestructura complementaria al Quinto Acueducto, impulsado por el alcalde Aquiles Alvarez para ampliar la cobertura de agua potable en el noroeste de la ciudad.
La llegada del servicio representará un cambio sustancial en la salud, higiene y calidad de vida de miles de habitantes, marcando un hito en la atención a sectores históricamente olvidados.