El Ministerio de Salud de Francia informó este miércoles la detección del primer caso positivo de ébola en el país, correspondiente a un médico que había viajado recientemente a la República Democrática del Congo (RDC), nación que enfrenta una de las epidemias más graves de su historia.
Según el comunicado oficial, “la identificación del primer caso positivo de la enfermedad del virus del ébola en el país” se confirmó en las últimas horas. El paciente, que regresó de una misión humanitaria en una de las zonas afectadas, fue ingresado de inmediato en un centro especializado y permanece en condición estable.
Este diagnóstico representa también el primer caso confirmado en Europa durante el brote actual que golpea a la RDC, donde se contabilizan 1003 contagios y 254 muertes. Las cifras convierten esta emergencia en el segundo brote más grande registrado desde que existen reportes de la enfermedad.
En paralelo, Israel investiga un caso sospechoso de ébola, lo que refleja la creciente preocupación internacional por la expansión del virus fuera del continente africano.
A finales de mayo, el director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió sobre la magnitud de la crisis: “Nos enfrentamos a un brote extremadamente grave y difícil. La situación empeorará antes de mejorar. Pero conocemos este virus y sabemos cómo detenerlo. Hemos detenido todos los brotes de ébola anteriores y detendremos este también”.
La confirmación en Francia marca un punto de alerta para Europa y refuerza la necesidad de protocolos de vigilancia epidemiológica más estrictos. Mientras tanto, la comunidad internacional intensifica esfuerzos de cooperación para contener el avance del virus en África y evitar su propagación global.