El estratega argentino y la institución «eléctrica» decidieron poner fin a su vínculo de forma amistosa. A pesar de haber renovado en diciembre, los nuevos lineamientos dirigenciales para este 2026 precipitaron su salida sin activar cláusulas de rescisión.
Una salida sorpresiva pero consensuada
El ciclo de Guillermo Duró al mando del Club Sport Emelec ha llegado a su fin. La desvinculación se dio bajo términos cordiales, donde ambas partes acordaron rescindir el contrato que originalmente los unía por toda la temporada 2026.
Lo más destacado de la negociación es que, gracias a la buena relación entre el DT y el club, se logró prescindir del pago de la cláusula de rescisión, facilitando una transición económica menos dolorosa para el «Bombillo» en medio de su actual contexto financiero.
El legado de Duró en un año crítico
Guillermo Duró asumió el banquillo azul en julio de 2025, en un momento donde el equipo coqueteaba con los puestos de descenso bajo la gestión previa de Cristian Nasuti. En pocos meses, el argentino logró:
- Estabilidad deportiva: Alejó al equipo de la zona baja de la tabla.
- Competitividad: Posicionó a Emelec en la lucha por cupos a torneos internacionales, como la Copa Sudamericana.
- Gestión de crisis: Manejó un vestuario golpeado por deudas salariales y problemas institucionales.
¿Por qué se va si había renovado?
Aunque en diciembre de 2025 se anunció con bombos y platillos su continuidad, la realidad postelectoral y el cambio en la planificación deportiva obligaron a un replanteamiento. Los nuevos lineamientos de la directiva para el periodo 2026-2030 buscan un perfil distinto para encabezar el proyecto futbolístico, lo que llevó a esta separación amistosa antes del inicio oficial de la competencia.