El presidente de Ecuador, Daniel Noboa Azin, participó este 13 de mayo en el conversatorio “Atlantic Council Front Page”, que organiza el centro de estudios estadounidense Atlantic Council. Durante su intervención, el mandatario delineó las prioridades de su gobierno en seguridad y confirmó que su administración no extenderá el último estado de excepción, vigente hasta junio próximo.
Noboa explicó que, de ser necesario, el Ejecutivo emitirá un nuevo decreto de estado de excepción para operaciones especiales. “Esta guerra que enfrentamos es contra el narcoterrorismo, la minería ilegal, el tráfico ilegal de personas (…)”, afirmó.
Según cifras oficiales, los grupos Los Lobos y Los Choneros cuentan con cerca de 50.000 y 30.000 integrantes armados, respectivamente. Estas cifras motivaron la declaración de conflicto interno armado en enero de 2024 y la respuesta conjunta de fuerzas militares y policiales.
El presidente destacó que la administración de Donald Trump marcó una diferencia al respaldar la iniciativa ecuatoriana de declarar a las organizaciones criminales como terroristas, pues los delincuentes “temen a la extradición”. Sin embargo, advirtió un nuevo fenómeno: “Algunos sí quieren ser extraditados porque no quieren estar en la Cárcel del Encuentro, nuestra prisión de máxima seguridad. Ellos creen que estarán mejor en una prisión estadounidense”.
Ecuador y EE.UU. coordinan actualmente acciones para extraditar a los criminales más buscados de la región.
Asimismo, el gobierno ecuatoriano articula operativos para atacar las finanzas de estas organizaciones, vinculadas al lavado de activos y a la extracción ilegal de oro. Noboa señaló que esto incluye casos donde existen “aliados en algunos políticos o jueces, que representarían aproximadamente un 30 %”.
Noboa subrayó que la lucha contra el narcoterrorismo requiere cooperación sostenida en información e inteligencia con Estados Unidos y otros países. En este marco, resaltó la iniciativa The Shield of Americas (Escudo de las Américas), liderada por el gobierno de Trump, que busca unir a las naciones en una coalición contra las drogas, el tráfico de personas y otras actividades ilícitas.
El presidente concluyó que trabajar en seguridad y economía exige conocer la realidad de cada zona del país: “Si conoces a tu país, a tu población, tienes más posibilidades de ayudar a la ciudadanía”.