Un nuevo hecho de violencia estremeció la tarde de este viernes al Mercado 1 de Portoviejo, en la Plaza Central (calles Alajuela y Córdova), donde un comerciante identificado como Ringo Velásquez fue asesinado a tiros frente a su esposa y su nieto de aproximadamente 10 años.
El ataque ocurrió alrededor de las 16:56. Según las grabaciones de las cámaras de seguridad del mercado, un sicario vestido con camisa azul a rayas blancas, pantalón negro y casco de motocicleta se acercó caminando al puesto de venta de huevos sin levantar sospechas. Velásquez conversaba con su esposa mientras el niño permanecía detrás de él, dentro del negocio.
En las imágenes, el agresor levantó el arma y disparó al menos tres veces de frente contra la víctima. Velásquez reaccionó cubriéndose el rostro con las manos en un intento de protegerse y, al caer, se giró instintivamente para resguardar al menor. El sicario continuó disparando incluso cuando la víctima ya estaba en el suelo, asegurándose de que no sobreviviera.
El niño resultó ileso a pesar de la cercanía de los disparos. La esposa de Velásquez quedó paralizada durante el ataque. Tras consumar el crimen, el agresor salió corriendo por una de las puertas del mercado. Testigos indicaron que nadie se atrevió a detenerlo por temor a más víctimas.
Personal de la Policía Nacional acudió rápidamente al lugar para acordonar la escena, levantar indicios balísticos y recopilar testimonios. El cuerpo de Ringo Velásquez fue trasladado al Centro Forense para la autopsia correspondiente. Las autoridades revisan las grabaciones de seguridad para identificar al responsable y establecer el móvil del crimen.
Comerciantes del sector señalaron que el mercado cuenta con guardias de seguridad, aunque al momento del ataque estos se encontraban en otras áreas del establecimiento.
El asesinato de Velásquez se suma a la ola de violencia que afecta a Manabí, donde los sicariatos y ataques armados han aumentado en las últimas semanas. La Policía mantiene operativos en Portoviejo y cantones aledaños, y llamó a la ciudadanía a denunciar cualquier información relacionada con el hecho al 911 o al 1800-DELITO, con garantía de reserva absoluta de identidad.
Familiares y conocidos de la víctima exigen justicia pronta y mayor seguridad en los mercados y espacios públicos de la ciudad.