La eliminación de la prohibición que alejaba a los agentes de Inmigración y Aduanas (ICE) de lugares «sensibles» como centros médicos, escuelas e iglesias ha encendido las alarmas en el sector salud. Desde que el gobierno retiró esta medida durante el segundo mandato de Donald Trump, médicos y pacientes migrantes reportan un ambiente de alta tensión en hospitales y clínicas.
Agentes armados de ICE patrullan ahora los pasillos de centros médicos en Minneapolis y Saint Paul mientras custodian a migrantes que necesitan atención. Aunque la norma les impide entrar a consultas privadas sin una orden judicial, el personal médico afirma que su presencia intimida a los pacientes y dificulta el trabajo profesional.
Un médico entrevistado por CNN, bajo anonimato, declaró: “Hasta el mes pasado (enero), eso nunca había formado parte de mi descripción de trabajo”. El profesional denunció además que, en las últimas seis semanas, los agentes exigieron información médica protegida, lo que provocó fuertes roces con los empleados. En Estados Unidos, la ley federal HIPAA protege los datos de salud y la información personal.
Sin embargo, ICE ha intentado obtener datos como fechas de alta y detalles demográficos de los pacientes. En algunos casos, cuando un auxiliar de enfermería rechazaba la petición, los agentes buscaban a empleados no autorizados para conseguir la información.
Un médico de Twin Cities resumió la situación: “Es realmente difícil brindar una buena atención cuando uno tiene miedo por sí mismo, por su paciente y por lo que le pueda deparar el futuro”.
En la ciudad de St. Paul han ocurrido dos episodios de interferencia directa que han generado polémica:
- Noviembre de 2025: Varios agentes cuestionaron si era necesario trasladar a un detenido a urgencias, aunque finalmente permitieron su ingreso. Tras el incidente, ICE pidió disculpas y estableció un protocolo para evitar nuevos bloqueos.
- 10 de enero de 2026: Los agentes obstaculizaron la atención de un familiar de un detenido que sufría una emergencia cardíaca. La alcaldesa Kaohly Her incluyó este caso en una demanda del estado de Minnesota contra el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
La vigilancia de ICE en los hospitales genera un miedo profundo entre los migrantes; muchos prefieren evitar el médico antes que arriesgarse a una detención. Para los profesionales de la salud, esto supone un dilema ético y legal: deben asegurar la atención sanitaria sin poner en peligro la seguridad de sus pacientes ni romper las leyes de confidencialidad. Este escenario reaviva el debate nacional sobre cómo equilibrar el control migratorio con el derecho universal a la salud.
MÁS NOTICIAS
España: Un peligroso “reto del paracetamol” circula en redes y alerta a médicos 🚨💊 Adolescentes estarían ingiriendo altas dosis del analgésico, poniendo en riesgo su vida.
🌐https://t.co/iHrbZoPDjz #Salud #Prevención #RiesgosDigitales #Paracetamol #CuidadoJuvenil #Alertas pic.twitter.com/Mwl5vimpLS— NoticiasInternacionales (@ECInformativo) February 24, 2026