El técnico español Luis Enrique cumplió la promesa que había hecho a sus jugadores en caso de conquistar la final de la Champions League: regalar un reloj Rolex a cada uno de los 24 integrantes de la plantilla.
Cada pieza está valorada en 500.000 euros, lo que convierte el gesto en uno de los más lujosos y comentados en la historia reciente del fútbol europeo.
“En el medio tiempo les dije a mis jugadores que mantuvieran la paciencia. Les dije: ‘Si tienen éxito y ganan el partido, les compraré un Rolex’. Ganaron el partido, y yo cumplí mi promesa”, declaró Luis Enrique tras la victoria.
El obsequio ha generado repercusión internacional, tanto por el valor económico como por el simbolismo de premiar la disciplina y el esfuerzo colectivo.