El nuevo refuerzo del «Ídolo» rompió el silencio tras su llegada a Guayaquil. El extremo ecuatoriano reveló que rechazó una oferta directa del «Bombillo» para cumplir su sueño de vestir la camiseta del equipo de sus amores bajo el mando de un viejo conocido: César Farías.
Un fichaje con sentimiento
La llegada de Luis Cano a Barcelona Sporting Club no solo es un movimiento táctico para fortalecer las bandas, sino un golpe anímico en el mercado de pases guayaquileño. En sus primeras declaraciones, el atacante no ocultó su fanatismo por el club y la rapidez con la que se cerró la negociación.
“Yo soy barcelonista de corazón. No había que pensarlo mucho, Barcelona es un equipo grande y mi decisión fue rápida”, afirmó Cano, desatando la euforia en las redes sociales amarillas.
El factor César Farías
Un elemento determinante para que Cano se decidiera por el cuadro torero fue la presencia del estratega venezolano. Ambos compartieron un ciclo histórico en Aucas, donde se coronaron campeones en 2022, lo que garantiza una adaptación inmediata al sistema de juego.
- Conexión previa: «Ya pude hablar con el profe, es un viejo conocido», detalló el jugador, subrayando la confianza mutua que existe entre ambos.
- Competencia interna: Cano llega para pelear un puesto en una ofensiva renovada que ya cuenta con figuras como Darío Benedetto y el brasileño Vitinho.
El desplante al clásico rival
Lo que más ha impactado en la opinión pública fue la revelación sobre el interés del equipo azul. Cano fue frontal al confirmar que tuvo la oportunidad de cruzar la vereda, pero su lealtad pesó más que cualquier propuesta económica.
«Emelec me contactó, pero mi corazón es amarillo», sentenció el futbolista, marcando territorio antes de su debut oficial en el Estadio Monumental. Con esta incorporación, el Barcelona de Farías suma no solo talento y velocidad, sino un jugador plenamente identificado con los colores de la institución.