La Policía Nacional ejecutó un operativo en la ciudad de Guayaquil que resultó en la detención del juez de Garantías Penales Ángel Enrique Tapia Vélez, señalado por el presunto delito de tráfico de influencias. La aprehensión se produjo en el marco de investigaciones orientadas a combatir la corrupción dentro del sistema de justicia y evitar que estructuras criminales se beneficien de decisiones irregulares.
La captura forma parte de acciones específicas para identificar y neutralizar operadores judiciales que, según las indagaciones preliminares, habrían facilitado la liberación o protección de personas vinculadas al crimen organizado mediante resoluciones cuestionables.
Declaraciones oficiales
El ministro del Interior, John Reimberg, se refirió al caso con firmeza: “El país está cansado de ver cómo delincuentes capturados por la Policía recuperan su libertad por decisiones corruptas o complacientes. Se acabó la impunidad”.
Reimberg añadió que el Gobierno actuará con toda la fuerza de la ley contra jueces y operadores que protejan a delincuentes o utilicen la justicia para favorecer a las mafias: “Quien se alíe con el crimen deberá responder ante la ley. Los delincuentes deben cumplir sus condenas en prisión y quienes faciliten o protejan sus actividades también enfrentarán la justicia”.
El presidente Daniel Noboa Azín también se pronunció sobre el caso: “No vamos a tener paz en Ecuador hasta que no acabemos con los operadores políticos y judiciales que le hacen el juego al crimen organizado”.
Próximos pasos
El juez Tapia Vélez fue puesto inmediatamente a órdenes de la autoridad competente para continuar con el debido proceso. Se espera que en las próximas horas se realice la audiencia de calificación de flagrancia y formulación de cargos.
La Fiscalía General del Estado y la Policía Nacional mantienen la investigación activa para determinar el alcance de la red y posibles vínculos con otros casos de corrupción judicial.