Las intensas lluvias del pasado domingo provocaron un colapso urbano en Guayaquil, especialmente en sectores del norte como Sauces, Samanes, La Alborada y la avenida Las Aguas. El Inamhi reportó precipitaciones de entre 42 y 80 milímetros en un solo día, alcanzando en algunas zonas los 100 litros por metro cuadrado, lo que generó inundaciones severas y el arrastre de desechos en las vías. El alcalde Aquiles Álvarez señaló que, pese a las labores de limpieza de sumideros, la acumulación de basura en las calles neutraliza la efectividad del sistema de drenaje y del «Plan Choque» municipal.
A la emergencia climática se sumó una crisis energética que dejó a oscuras a gran parte del norte de la ciudad, así como a zonas de Daule y Samborondón. CNEL y Celec atribuyeron los apagones a descargas eléctricas que impactaron la subestación de Pascuales, provocando fallas masivas en el suministro. Aunque las autoridades informaron sobre una restitución progresiva del servicio, muchos ciudadanos, particularmente en áreas como Mapasingue Este, denunciaron cortes de luz de más de 10 horas en medio de las inundaciones.
La situación ha reavivado las críticas de la ciudadanía sobre la vulnerabilidad de la infraestructura de Guayaquil y la capacidad de respuesta de las autoridades locales. La combinación de calles anegadas y la falta de energía eléctrica puso en evidencia la fragilidad de los servicios básicos frente a fenómenos naturales previsibles. Mientras las brigadas municipales continúan con las tareas de limpieza, el debate se centra ahora en la necesidad de soluciones estructurales y en la corresponsabilidad ciudadana respecto al manejo de los desechos sólidos.
MÁS NOTICIAS
🔁Celec reactiva primera unidad de Sopladora: hidroeléctrica recupera 324 MW mientras se espera reparación total en marzo
🔁https://t.co/qIDtZP4DzF pic.twitter.com/HZHhSnbzJm— Ecuador Comunicación 🛜 Siempre Más Noticias (@ecuadorprensaec) January 12, 2026