La tarde de este martes 13 de enero se confirmó el hallazgo de un cadáver en avanzado estado de descomposición e incinerado junto a una unidad de taxi quemada en la avenida Revolución Ciudadana, cantón Quevedo, provincia de Los Ríos. La víctima fue identificada como Yuri Fernando Arboleda Zambrano, de 55 años, taxista de la Cooperativa Alianza.
El último contacto con Arboleda, conocido cariñosamente como “Pirata”, ocurrió el lunes 12 de enero alrededor de las 17:00 horas, cuando salió a trabajar como de costumbre. Tras casi 48 horas de búsqueda angustiosa por parte de sus familiares, su hijo menor —un adolescente de 14 años— encontró la escena en medio de la maleza: el cuerpo de su padre amarrado, con un corte en el cuello, junto al vehículo propiedad de su hermana, completamente incinerado.
Arboleda deja en la orfandad a tres hijos, por quienes salía a trabajar día a día. La familia y el gremio de taxistas de Quevedo se declararon en luto profundo tras la noticia.
Las autoridades policiales y de Criminalística acudieron de inmediato al lugar para realizar el levantamiento del cuerpo, las pericias correspondientes y el acordonamiento de la zona. La Fiscalía General del Estado ya dispuso el inicio de las investigaciones para determinar las causas del crimen y dar con los responsables. Hasta el cierre de esta edición no se han revelado detalles sobre posibles móviles, aunque se maneja la hipótesis de un ajuste de cuentas o acto de violencia criminal.
Este atroz suceso no es aislado: marca el clímax de una semana marcada por intimidación y agresiones al gremio de taxistas en Quevedo. El pasado miércoles 7 de enero, un conductor fue interceptado por falsos pasajeros en la parroquia San Camilo, recibiendo heridas punzocortantes en el tórax que requirieron traslado urgente fuera de la provincia. Días después, otra unidad fue robada y encontrada abandonada en la parroquia 24 de Mayo.
La modalidad recurrente: delincuentes simulan ser pasajeros para llevar a los conductores a zonas periféricas donde esperan cómplices en motocicletas. El gremio exige mayor seguridad y controles en rutas críticas, mientras la Policía del Distrito Quevedo-Mocache mantiene la zona acordonada y avanza en las pesquisas.