La Policía Nacional asestó un duro revés a la organización criminal Los Lobos en Quevedo al ejecutar la Operación Forseti-Finisterra, que tras casi cuatro meses de inteligencia desmanteló una peligrosa estructura dedicada al sicariato, extorsiones, microtráfico y porte ilegal de armas. La acción, coordinada con la Fiscalía General del Estado y agencias internacionales, involucró a más de 400 efectivos entre policías y militares.
Los investigadores determinaron que el grupo financiaba sus operaciones mediante cobros extorsivos diarios y mensuales a comerciantes, robos a locales y la venta de sustancias ilícitas. Con esos recursos adquirían armas de fuego, municiones y explosivos para mantener el control territorial y aumentar su capacidad delictiva en la zona.
En total se realizaron 25 allanamientos simultáneos que permitieron la detención de 11 integrantes de la banda, la incautación de armas de fuego, sustancias sujetas a fiscalización y varias motocicletas robadas que eran utilizadas para las extorsiones. Entre los capturados figuran varios con antecedentes por delitos graves como extorsión, secuestro extorsivo, receptación y tenencia ilegal de armas.
Los detenidos fueron puestos a órdenes de la justicia para el inicio del proceso penal correspondiente. Con esta operación, las autoridades buscan reducir significativamente los índices de violencia y extorsión que afectaban a la ciudadanía de Quevedo.