El Gobierno Nacional ejecutó una operación de alto impacto contra la minería ilegal en el cantón Sígsig, provincia del Azuay, liderada por los ministerios de Defensa y Gobierno con apoyo directo de las Fuerzas Armadas. La acción forma parte de la ofensiva permanente para recuperar territorios tomados por economías criminales y proteger el ambiente y las comunidades.
Durante la intervención se detectaron y destruyeron:
- 4 campamentos ilegales
- 6 dragas
- 21 cargas explosivas
- 4 generadores de energía
- Combustible utilizado para la extracción ilícita
La ministra de Gobierno, Nataly Morillo, advirtió que la minería ilegal ha causado una grave contaminación en el río Santa Bárbara y reafirmó que el Estado mantendrá una lucha frontal y permanente contra las mafias que afectan tanto a las comunidades como al ecosistema. “No permitiremos que estas estructuras delictivas sigan destruyendo nuestros recursos naturales y poniendo en riesgo la salud de la población”, señaló.
El ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, fue enfático: “Cada foco de minería ilegal será tratado como objetivo militar. El despliegue de las Fuerzas Armadas en Sígsig se mantendrá de forma indefinida para impedir el retorno de estas redes criminales”. La operación demuestra la determinación del Gobierno de no ceder espacios al crimen organizado y de proteger la soberanía sobre el territorio y los recursos naturales.
Las Fuerzas Armadas ratificaron su compromiso con la defensa de la ciudadanía y el medio ambiente, en coordinación con otras instituciones del Bloque de Seguridad. La intervención se enmarca en el estado de excepción vigente en varias provincias y en la estrategia de “Ataque Total” contra economías ilícitas.