En el marco de las operaciones militares de ámbito interno y el fortalecimiento de la seguridad ciudadana, el Ejército Ecuatoriano, en coordinación con otras instituciones del Estado, ejecutó la desinstalación de cámaras de videovigilancia ilegales que no pertenecían al sistema oficial ECU 911.
Durante patrullajes y controles de seguridad en sectores estratégicos de varias provincias, el personal militar identificó dispositivos instalados de manera irregular, presuntamente utilizados por estructuras criminales para:
- Monitorear movimientos de policías y militares.
- Recolectar información para planificar atentados, emboscadas o extorsiones.
- Apoyar actividades ilícitas como narcotráfico, sicariato y control territorial.
Las cámaras retiradas fueron aseguradas y puestas inmediatamente a órdenes de la autoridad competente (Fiscalía General del Estado) para los procedimientos legales correspondientes. Se investiga si forman parte de redes de inteligencia ilegal de grupos como Los Choneros, Los Lobos u otras organizaciones delictivas.
Declaración oficial Las Fuerzas Armadas reafirmaron su compromiso de neutralizar cualquier herramienta que amenace la seguridad de los servidores públicos y la ciudadanía. “Estas acciones forman parte de la Estrategia Operacional 3D y buscan cortar las capacidades de vigilancia y monitoreo que usan las mafias para atacar a la fuerza pública”, indicaron fuentes militares.
La Policía Nacional y el Bloque de Seguridad mantienen operativos focalizados para detectar e inhabilitar sistemas de videovigilancia clandestinos en zonas de alta incidencia delictiva.